lambic-ciruelas

 

Hace más o menos un año, estábamos votando el estilo en la asociación para el concurso ACCE 2017, asociación de la que formo parte como ya he comentado más veces. Cada año, una provincia organiza el congreso anual, una cita en la que además de pasarlo como enanos y beber más de lo que deberíamos, se celebra el concurso anual de la asociación. Antiguamente era un estilo cerrado cada año, pero para el 2017 se ha hecho un concurso abierto a todos los estilos, con mención especial a las Wild y Sour beers.

Como comentaba antes, hace un año estábamos los más crápulas y “procrastinadores” de la zona centro de la asociación, diciendo tonterías en el WhatsApp durante los últimos minutos de la votación de estilo, y por unas cuestiones democráticas que no vienen al caso, termino ganando el estilo de cervezas sour y brett . Pasamos una noche de quejas, spam, y otros despropósitos en el facebook de la asociación. Pero por encima de todo, una de las noches que más me he reído en años.

Y es gracias a toda esta batallita, que he pasado de ser un HomeBrewer habitual de cervezas con pH razonable y sólo levadura Sacch, a un gran fan de los “vinagrillos” y cervezas fermentadas con todo tipo de bichos.

Dejándome de rollos y literatura, que no es el objetivo de este Blog y nunca lo será, voy al grano con la cerveza en cuestión. Como comentaba hace unos meses, un amigo “mu pesao”, me estaba dando la tabarra con una Weissbier (su preferida), al no ser uno de mis estilos favoritos, y estando en pleno proceso de avinagramiento como cervecero, decidí dividir el lote, y uno de los experimentos era una garrafa de 5 litros con WLP665 y 500g de “las famosas ciruelas” que da mi el ciruelo del jardín.

Añadir que la cerveza ha estado 5 meses en secundario con las ciruelas y el blend de White Labs, terminando con una densidad de 1.004 y un pH de 3.3, carbonatada en botella con 6 gramos de azúcar por litro de cerveza. El embotellado no fue fácil ya que las ciruelas se habían “desintegrado” y había muchas fibras flotando, a pesar de haberla tenido en frío varios días para intentar decantar todo.

Aquí la nota de cata:

Apariencia

Color amarillo pajizo, turbia casi opaca, con una fina capa de espuma jabonosa y color blanquecina que desaparece rápidamente.

Aroma

Ligero aroma a grano, con notas de miga de pan percibiéndose claramente el trigo. En aroma ya se nota la acidez y también se notan las ciruelas, sin presencia de lúpulo, con leves ésteres de pera de la fermentación, sin aroma alcohólico, ni diacetil.

Sabor

El trigo está presente, más que en aroma, la ciruela también es claramente reconocible, los ésteres frutales compensan bien la acidez de la cerveza. el toque a brett es muy sutil, con unas notas de fondo a cerezas ácidas y algo de cuero. Amargor bajo. Es compleja de sabores debido a los ésteres y fenoles de la fermetnación. el equilibrio se decanta cláramente al perfil generador de la fermentación, ligeramente soportado por las ciruelas y las notas del grano. Con un final seco y un retrogusto a ciruelas ácidas.

Sensación en boca

Entrada media, con carbonatación baja o media-baja, sin astringencia y con cuerpo bajo o medio-bajo y acidez moderada. Sin calor alcohólico

 

 

Impresión general

Una cerveza ácida, pero con acidez suave y compleja en sabores, sabrosa y refrescante, le falta bastante carbonatación, quizá no sea un gran ejemplo de estilo, pero entra muy bien e invita a abrirte una segunda y tercera botella.

Cosas a mejorar

buscaría un método para añadir las ciruelas que facilite el embotellado, quizá una redecilla de lúpulo o algo similar, usaría otro blend de muchos más apropiado para una lambic, le bajaría los IBU e inocularía a la vez la levadura sacch y el vial con el blend SOUR, quizá ha quedado algo corta de acidez. Mejorar el embotellado con priming que ya se me había olvidado y no obtengo carbonataciones regulares

 

Estoy encantado de haberme interesado más por este mundo de las cervezas “no sólo Sacch” y creo que todos deberíamos darle por lo menos una oportunidad, hay cosas realmente interesantes y muy ricas!

 

3 comentarios en “Lambic con ciruelas, de alcalino a ácido, lo reconozco

  1. Esto de los “bichitos” es un mundo, porque cada levadura, bacteria, o como lo queramos llamar es distinta a la del otro (hablando de levaduras salvajes) y le dará un perfil diferente a la cerveza. Es interesante la verdad, el tema es tener la suficiente paciencia para olvidarte de los fermentadores durante meses jejeje, bueno y también que te gusten este tipo de cervezas.
    Aunque tengo que reconocer que esas ciruelas tuyas le dan un perfil interesante a las birras, al menos la que yo probé no era nada agresiva y me gustó, pero el brett, las lámbicas, eso ya…

    Un saludo!

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